Prosalus alerta sobre el estado de emergencia en Cuzco por las graves inundaciones

Prosalus | 28 enero, 10

Cuando muchos seguimos impactados por el fuerte terremoto de Haití y las gravísimas consecuencias que ha provocado, nos llega una nueva situación de emergencia en la región de América Latina, debido a las inundaciones registradas hace una semana en la región de Cuzco, Perú. Según las cifras de Defensa Civil las lluvias han dejado un balance de más de 37.000 damnificados, el 62% de los cuales lo han perdido todo. Asimismo, 5.000 viviendas han sido destruidas y 7.000 afectadas. Mientras que las pérdidas en la agricultura ascienden a 16.000 hectáreas dañadas. El presidente de la región de Cuzco, Hugo Gonzales, estimó que las pérdidas en infraestructura superarán los 1.000 millones de dólares.

El Gobierno oficializó el martes el estado de emergencia para los próximos 60 días, tanto en Cuzco como en Apurímac y confirma la muerte de al menos 8 personas. El servicio de agua potable que procede de la pampa de Andahuaylillas se colapsó, al igual que numerosos puentes y carreteras que resultaron cortados. Las casas, en su mayoría de adobe, se desplomaron y numerosos riachuelos se desbordaron convirtiéndose en grandes torrentes de agua, que arrastraban lodo y piedras.

En total se rescataron unos 4.000 turistas entre Aguas Calientes y la ciudadela de Machu Picchu, que fueron evacuados en helicópteros. Muchos criticaron problemas de organización y algunos incluso denunciaron que al principio sólo fueron evacuados en helicópteros aquellos dispuestos a pagar por el viaje.

Desde la Asociación ARARIWA, uno de los socios locales con quien trabaja Prosalus nos dicen que  "los daños y destrozos causados por las incesantes lluvias, en las casas, cultivos, animales, vías y medios de comunicación son catastróficos, a tal punto de que miles de familias en la región han perdido todo, evidenciándose las limitaciones y falta de previsión por parte del Estado para prever y atender esta emergencia".

Igualmente desde la Asociación KALLPA, nos cuentan que "la situación en Cusco está bastante difícil, 8 provincias de la región han sido declaradas en emergencia y la mayoría de las vías de comunicación están bloqueadas. En Sangarará la situación más crítica se refiere a la pérdida de cultivos agrícolas; toda la producción en el entorno de la laguna se ha perdido y otros cultivos han sido afectados. Este hecho representaría una pérdida de un poco más del 50% del total de cultivos de todas las comunidades". Estas inundaciones supondrán para los próximos meses hambre en amplios sectores de la población, debido a la pérdida de cultivos, infraestructuras y vías de comunicación.

En estos primeros momentos son necesarios ropa, alimentos secos, medicamentos, semillas, animales menores y herramientas, para que la población pueda recuperar su capital y base productiva y reiniciar sus actividades económicas y/o de subsistencia. Todos aquellos interesados en colaborar para paliar esta nueva emergencia, pueden ponerse en contacto con Prosalus.